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miércoles, 21 de agosto de 2013

Mujeres Protesta II


Empecé este proyecto inspirada en las mujeres luchadoras que me rodean, en sus peleas y sus frases. Al principio las frases eran mías, pero luego aparecieron más, de amigas que me las mandaban y blogs que encontraba. Ahora sigo con estas mujeres en blanco y negro y a quién me lea le pido que si tiene una lucha que me la cuente.

*EN
I started this project inspired by the female fighters around me, I was related to their purposes and I agreed with their discourses. At first the words were mine, but then I kept drawing more women and friends would send me quotes or I would find more phrases in blogs. So now I continue with these black and white women repeating causes that sometimes are forgotten.

viernes, 24 de mayo de 2013

| Mujeres Protesta |

De la inspiración en mujeres de la vida real en conjunto con la distorsión de mi mundo imaginario, nace "Mujeres Protestas" un pequeño proyecto Fanzine que hace un recuento de todas esas increíbles féminas luchadoras que he ido conociendo en el camino. 

Por el momento pongo a 5... pero vienen más, muchas más.

Este proyecto esta dedicado a Alba y a Nancy. 



domingo, 23 de diciembre de 2012

"Piropos" callejeros


Hace unos días caminando por las calles de Iquitos me pasó algo que es común a muchas mujeres en el Perú y el mundo. Un hombre de más o menos 35 años me detectó a lo lejos, cambió su rostro de hombre corriente y se convirtió en el “piropeador”, posicionó su cuerpo estratégicamente para estar lo más cerca a mi, y de ahí vino el: “Mamacita qué rica estás” con el repugnante tono que acompaña a este tipo de comentarios.

Por su mala suerte o simplemente suerte,  el día me estaba preparando para verbalizar mi bilis, así que paré y sin pensarlo vomité lo siguiente: “Lo que acabas de hacer se llama acoso sexual maldito imbécil”, y seguido de eso mi brazo y puño izquierdo generaron un movimiento irracional, inconciente pero voluntario y le metí un puñetazo en el cuello, al mismo tiempo que mis pies emprendían la ruta que el engendro este había interrumpido. Llegué a mi casa, y tenía una sensación fea producto de mi inesperado puñetazo, sabía y se que “las cosas no se resuelven con violencia”, así que no estaba tan orgullosa.